viernes, 20 de mayo de 2011

En Europa, difieren las opiniones sobre Strauss-Kahn

En Europa, difieren las opiniones sobre Strauss-Kahn

[Europa] Associated Press

En Atenas, esta semana, los periódicos están llenos de titulares sobre el arresto del ex director del FMI, Dominique Strauss-Kahn

Por Santiago Pérez, Alistair MacDonald y Vanessa Fuhrmans

Las diferentes respuestas en Europa a la detención de Dominique Strauss-Kahn arrojan luz a las profundamente arraigadas diferencias respecto a cómo los países ven el caso y cómo han lidiado con las transgresiones sexuales de sus líderes a lo largo de los años.

En la zona latina del continente, conocida por su cultura dominada por los hombres, las narraciones vívidas de lo que supuestamente ocurrió en la habitación del hotel del director gerente del Fondo Monetario Internacional —y la detallada descripción de las acusaciones de agresión sexual— han tocado un punto sensible. Los abogados de Strauss-Kahn, que está detenido sin derecho a libertad bajo fianza en Estados Unidos, han dicho que se declarará no culpable.

En España, por ejemplo, que en años recientes ha hecho del combate a la violencia doméstica contra las mujeres una prioridad de la política interna, un blog popular en el diario El País decía que era un "un terremoto para la política gala... ¿Y las consecuencias para ella?". El mensaje en el post recibió decenas de respuestas. La sensibilidad exacerbada, dijo el abogado basado en Madrid Gonzalo Martínez-Fresneda, "podría ser porque históricamente este ha sido un país más machista".

Los comentarios de la ministra de Economía de España, Elena Salgado, de que su "solidaridad" en el caso Strauss-Kahn "en primer lugar está con la mujer que ha sufrido una agresión si efectivamente ha sido así", reflejan la creciente impaciencia con los puntos de vista sexistas, dicen los analistas.

En Italia, donde durante años el primer ministro Silvio Berlusconi ha hecho insinuaciones y chistes sexuales, el reciente juicio al mandatario por acusaciones de pagar a una menor de edad a cambio de sexo —qué el niega— ha llevado a grupos de defensa de la mujer a protestar contra la que consideran una actitud del establishment masculino que degrada al género femenino. Las comparaciones entre el caso de Strauss-Kahn y el juicio a Silvio Berlusconi abundan, y los editorialistas elogian al sistema judicial estadounidense por haber manejado el caso, hasta ahora, con rapidez. "La opinión pública se ha vuelto menos tolerante de ese tipo de conducta", dice el sociólogo italiano Domenico De Masi.

En los países del norte de Europa ha habido más críticas a lo que muchos ven como un proceso judicial demasiado mediático y en que se le llega a conclusiones rápidas. La aplicación de la pena de muerte en Estados Unidos es un asunto seguido de cerca en países como Alemania y Francia, donde es ilegal y considerada bárbara. Una serie de comentaristas, no solamente en Francia —donde imágenes de Strauss-Kahn arrestado han ofendido a muchos—, sino también en otros países europeos, ha criticado la forma en que fue exhibido delante de las cámaras de televisión.

Los normalmente agresivos medios británicos se han mostrado moderados en la cobertura del incidente, algo que refleja, dicen algunos, las estrictas reglas que los periodistas del Reino Unido deben cumplir cuando informan sobre detalles que pueden influir en un jurado. En Francia, mostrar imágenes de personas esposadas o de alguna otra forma controladas por las autoridades, antes de su condena, es ilegal, como recordó el martes el órgano regulador de la televisión.

A pesar de estas similitudes, las reacciones en los distintos países están basadas no solamente en las respectivas experiencias con escándalos sexuales, sino también en las diferentes relaciones con Francia, un país que se ha enorgullecido de su superioridad cultural, lo que ha generado tanto burla como envidia.

"Hemos pasado de la imagen del amante francés a la del violador francés", dijo Mehmet Koksal, corresponsal en Bruselas de Courrier International, una revista de noticias francesa. En Bélgica, la tolerancia para los delitos sexuales es baja, especialmente luego del caso en la década de los años 90 de Marc Dutroux, que fue condenado por violar y matar a cuatro niñas en un suceso que llevó a la reforma del sistema de justicia criminal.

Los políticos británicos se han preguntado a veces por qué sus pares franceses pueden ser perdonados por sus affairs y malas conductas sexuales de una manera que ellos no pueden. "En Gran Bretaña, somos una especie de sociedad libidinosa, que mira por el ojo de la cerradura, acostumbrada a ser voyeurista por los diarios, así que un poquito de sexo que ellos consideren inapropiado es suficiente para estimular una enorme presión", dice David Mellor, que en 1992 renunció como ministro luego de que apareciera en las primeras páginas de los diarios por una relación extramarital, que reconoció.

El caso de Strauss-Kahn, por supuesto, involucra acusaciones vinculadas a un delito, no pecadillos. "Normalmente, a los europeos no les importa la vida sexual de sus políticos, pero la violación es un asunto distinto", señala Katja Kempa, una estudiante universitaria en Berlín. Aun así, agregó, "el asunto de mostrarlo con esposas fue un poco extremo".

En Alemania, el escándalo de Strauss-Kahn rápidamente se extendió a una crítica del sistema judicial estadounidense, frecuentemente objeto de análisis en los círculos periodísticos y políticos. "Quizás los estadounidenses están acostumbrados a este tipo de cosas", decía el miércoles un artículo de opinión del Süddeutsche Zeitung", bajo el titular "La presunción de inocencia esposada".

Los medios en Grecia, normalmente llenos de programas de sátira política, están adoptando un enfoque serio. Una posible razón: Grecia reconoce que Strauss-Kahn fue importante para ayudar al país cuando estaba cerca de entrar en cesación de pagos en mayo de 2010. Su salida de escena es vista como un mal presagio. "La propia incertidumbre respecto a su salida no es vista como algo bueno", dijo Theodore Couloumbis, vicepresidente del centro de estudios griego Eliamep.

Mientras tanto, una encuesta realizada el lunes en Francia y publicada el miércoles, de la encuestadora CSA, concluyó que 57% de los interrogados pensaba que Strauss-Kahn había sido la víctima de un complot y solamente 32% creía lo contrario.

1 comentario:

  1. Da que pensar que un hombre que tiene hoy tanta incidencia en la economía mundial se exponga de esa manera.
    Por otro lado, cada día tenemos infinitos y patéticos ejemplos de borracheras de poder y machismo

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